martes, julio 11, 2006
Escandinavia

En tierras de Escandinavia cien años de sabios inviernos han desarrollado el arte de esculpir en los lagos superficies perfectas, en las que el deslizamiento no es ya un deporte ni un entretenimiento, sino una forma gélida de iluminación.
-Escribiré una novela –me dice Velasco- por cuyas páginas los lectores se deslizarán suavemente, como los felices patinadores de esos lagos helados.